Para no morir

Para no morir
Habría que hablar de él como el filo del precipicio; el borde o el abismo. Y de las miradas intensas llenas de luz y noche; una que se esconde bajo la falda, repta entre murmullos y se convierte en abrazo, en caricia retorcida, en volcán lleno de sangre, en sudor perlando la frente. Habría que […]

Eduardo

Eduardo
Abrazamos al mundo caminando la misma distancia, con un horizonte lleno de paisajes de sonido azul y una mirada llena de instantes, tantos que ya no caben. Me estoy escuchando en tu voz y un ardor quema la garganta. Un sonido que cabalga pronunciando tu nombre. Y unos dedos juegan con el tiempo; ése tiempo […]

Ser

Ser
Y ser la mirada que llega y se queda, que abraza, que existe, que arde, que vibra, que vive y que es. Y ser el paisaje que pinten tus ojos y que sea la lluvia la que moje tus ganas, y que sea tu piel la que tiemble bajo mis dedos. Que sea tu noche […]

Con la voz apagada

Con la voz apagada
  Entonces serás tú como un todo O nada. Casualidad. Destino. Horizonte. Tal vez mañana. Algo. O quizás. Imaginar que mi espejo es el mismo que se rompe bajo tus manos. Uno lejano, que se empaña con tu aliento y con la voz apagada, Dueles. Y entonces abracé tus palabras porque no encontré otra forma […]

Alas

Alas
Estás aquí sentado, sobre un río de tintas, bebiéndote la vida a sorbos de atardeceres. Y con las miradas oxidadas de tiempos pasados, imaginando que mi espejo es el mismo que se quiebra bajo tus manos. Estás aquí doliendo. Estás aquí, escribiéndole alas al viento como palabra que está gimiendo con la boca viva de […]

Gris

Gris
Érase un tiempo que no sabía donde vivirse; y se refugió en aquél par de ojos. Contando los días con distancias diluidas, y apenas un pedazo de cielo colgado en un puño de letras. Así pasaba las horas, esperando sobrevivir en aquellos ojos tan llenos de siempre. Describía la vida imaginando historias sin final. Y […]

Oquedad

Oquedad
Sabía que el tiempo era aquél, quien se encontraba dormido sobre la mesa de noche, y lo dejé dormir, escuchando sus respiraciones con la saliva ahogando las palabras. Y se extinguía. La ausencia lame la piel con un dedo dibujándola el dolor sabe de qué color es la mirada, ya no me atrevo a mirarle […]