Eduardo

Eduardo

Abrazamos al mundo caminando la misma distancia,
con un horizonte lleno de paisajes de sonido azul
y una mirada llena de instantes,
tantos que ya no caben.

Me estoy escuchando en tu voz
y un ardor quema la garganta.

Un sonido que cabalga pronunciando tu nombre.

Y unos dedos juegan con el tiempo;
ése tiempo nacido en Febrero.

Una locura llena de eternidades abre la boca,
y puedo ver cuánta pasión choca en mi cuerpo.

Esa boca con tormentas y ganas,
esa boca sembrándose en mi vida;
vida que nació cuando comenzamos
a escribirnos.
Y nos hicimos incendio
ardiendo en la misma hoja.

Y el mundo cae colgado de tus ojos
los abismos cobran vida rugiendo,
palpitando toda la vida que eres tú.

Un pequeño nudo lapida mi garganta,
y una mano se aferra sujetando tu cabello.

Y un amor; con los ojos llenos de lluvia,
parece que sonríe.

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