Balada neural

Balada neural

Quiero caminar sujetando la noche para que siempre sea mi techo,
traerte conmigo para estar bajo el mismo azul
y besarte las estrellas con mi luna.

Quiero desandar caminos trazando los tiempos
para que sean siempres,
estar contigo bajo el mismo cielo
y desnudarte sobre la misma página.

Quiero seguir viviendo en el marrón de tus ojos,
nadar en tu pecho de magia
y seguir durmiendo con la espera abierta; goteando sueños.

Quiero seguir volando entre el viento de tu pelo,
bordear los contornos de tu boca
y seguir abrazando la espera.

Quiero morderle el cuello a tu madrugada,
que tu viento me grite al oído
y las olas de la cama nos lleven una orilla eterna.

Quiero beber la sed de tu boca,
lamerle la sal a tus mares
derrumbar la noche en mi cuerpo.

Y decirte ven, sucede.

Escrito con la colaboración de @eduardomagomi

Abril es el poema

Abril es el poema

La noche es este árbol de ramas nubladas y viento frío,
oliendo a ciudad dormida.

La noche es esta luna de mirada llena y voz apacible.
Piel dormida y río esperando.
Abril es el poema.

La luna es este idioma en mi mano
que no sabe hablar oscuro
ni cerrar los ojos.

La sed es este idioma que no deja de soñar.
Acaricia distancias
y germina en lloviznas

El sueño es éste que sale volando de mis ojos,
sin caer ni respingar,
y que va en dirección a lo eterno.

El mar es este que nace como ola contenida,
tormenta y cielos grises,
naufragios de ojos cerrados.

El canto es este que tiene la voz larga
y sirve de puente entre bocas lejanas.

La música es esta sonata de notas vivas.
Guitarra de voz roja.
Ciudad palpitando entre mis manos.

El miedo es este que tiene la espalda raída
de tanto golpearse contra mis ganas.

El poema es este que derrumba abismos y aplasta heridas,
con ojos que pintan paisajes y le crecen mundo nuevos.

Abril, le dicen.

Escrito con la colaboración de @eduardomagomi

Sueño

Sueño

Caminamos este puente de infinito a infinito,
uniendo las bocas en un pedazo eterno de nosotros.

Conocimos el tiempo de distancia a distancia
uniendo las palabras detrás de la noche.

Abrimos el mundo de grieta a grieta
uniendo las madrugadas dentro de nuestros ojos.

Deshicimos las pieles de país a país,
desgastando las caricias en un pedazo de cielo.

Cantamos las ganas de voz a voz,
lamiendo todos los vientos con la misma lengua.

Tocamos las ganas de mirada a mirada,
bebiéndonos la espera dentro de la misma sed.

Dibujamos la música de canción a canción,
haciendo sonar el futuro con las mismas manos.

Abrasamos la voz de noche a sur,
tocándonos el mundo con la misma mirada.

Esperamos el paraíso de sueño a vida,
siendo día a día las mismas gotas creciendo.

Respiramos el amor de pasión a deseo,
siendo segundo a segundo una noche de promesas ciertas.

Escrito con la colaboración de @eduardomagomi

Cuando llegas

Cuando llegas

Cuando llegas
con la poesía encendida,
vas apagando todos los tiempos.

Cuando llegas
con la mirada encendida,
vas apagando todas mis lunas.

Cuando llegas
con las palabras goteando,
me inundas y me salvas.

Cuando llegas
con las palabras cantando,
llenas mis noches y sacias mi sed.

Cuando llegas
a mi cuello, cada beso es un futuro
incendiándose.

Cuando llegas
a mi piel, de todas las noches,
vas llenando mis espejos.

Cuando llegas
a mi hoja, te leo
y eres el mejor cuento.

Cuando llegas
a mis letras, vas abriendo las distancias
Y eres mi mejor destino.

Cuando llegas.
Eres y existes en mis abismos
y en ellos voy intentándote.

Cuando llegas,
la distancia llora y olvida su largo cuerpo.

Escrito con la colaboración de @eduardomagomi

Horizontes

Horizontes

Seré susurro en el viento de tus mañanas
Así llegaré a ti…
y deslizándome entre tus sábanas,
amaré, lejano, tu cuerpo, tu alma.

Te beso y el espejo se ruboriza
en un reflejo de amor eterno.

Te beso y te entrego en los labios
el sabor del fuego, te beso en un sueño.

Extraño tus besos de arena,
quemándome en el mar de mi cuerpo

Extraño tus caricias
dibujando el contorno de mis noches,
y tus besos de fuego
derritiendo mis mañanas.

Si mis noches fueran tus noches,
dibujaría el contorno
de tu cuerpo con mis besos,
hasta que fuéramos uno con el deseo.

Y en mis noches arden tus besos
quemando la piel y seduciendo al deseo.

Si mis mañanas fueran tus mañanas
desayunarías de mis labios versos del alma.

Mañanas donde los besos
amanecen sobre la piel
y las caricias dormidas bajo la falda.

Si tu piel estuviera a mi alcance,
sería el deseo de tu tormenta
y el placer de tus mares.

Y en el placer de tu piel navego
al horizonte buscando tus mares.

En el horizonte te espero,
seremos fuego en los mares
y agua en el firmamento.

En mi horizonte te espero
seremos caricias de arenas
y dulces tormentos.

En tu horizonte de veo,
iré a tu encuentro,
con versos en la piel
y el amor en el pecho.

Y de éste encuentro
haremos palabras de miel
y huracanes de fuego.

 

Escrito con la colaboración de @ruben_ochoa